Alan regresó al otro día, Jeremy aun no podía creer por completo en las palabras de Dayanna, pero tenía sus sospechas. Alan disimuló muy bien, se mantuvo lejos de Lauren y ni la miraba, todo como si ella fuera una completa extraña para él, pero Jeremy no estaba conforme y se dijo en sus adentros:
“Quizás ella sí se delate con la mirada.”
Cuando iban a desayunar, fue a buscarla a la habitación.
—Vamos a la mesa.
—Voy en cinco monitos.
—Te espero.
—Mejor ve con los demás.
—Quiero ir contigo.
Bajó