Capítulo treinta y nueve. Siempre volveré a ti
«Son síntomas propios del embarazo»
«Están ustedes esperando un hijo»
«Un hijo»
Sienna miró a Hasan, su corazón latía fuerte dentro de su pecho, tan fuerte que tuvo la impresión de que iba a subirle por la garganta y salirse por su boca. En ese momento Sienna no sabía qué sentir, no sabía cómo un hombre como Hasan podía reaccionar ante la noticia.
—¿Embarazada? —preguntó él como si no hubiese escuchado bien.
—Así es, las pruebas no mienten, la señora Rafiq tiene cinco semanas, es aún muy pequeñ