Capítulo treinta y cuatro. Hasta aquí llegué
«Nayla Najdi, estás sentenciada a recibir ochenta flagelaciones por el delito de calumnia y ochenta por el uso indebido de sustancias ilegales»
«Estás sentenciada a ochenta flagelaciones»
«Ochenta flagelaciones»
Nayla sintió que la tierra se abrió bajo sus pies, deseaba que la tierra se la tragara y la escupiera en cualquier otra parte del mundo. En realidad, no le importaba el sitio, solo, que fuera lejos del palacio y del castigo al que había sido condenada.
—¡No! ¡Noo! ¡No pueden hacerme est