Capítulo ciento diez. Huyendo
NUEVA YORK
—¡Mamá!
El grito de Scarlett resonó en toda la casa, la muchacha salió corriendo de su habitación y bajó de dos en dos los escalones para enfrentar a su madre. Estaba furiosa y muy dolida. Scarlett tenía tantas emociones y sentimientos atravesándole el cuerpo y el corazón, que temblaba con violencia.
—¡¿Cómo te has atrevido a tomar mis cosas?! —gritó cuando estuvo en la sala de nuevo.
—No sé de qué hablas, Scarlett, pero bájale a tu tono. No olvides con quién estás hablando —respond