Capítulo catorce. Tentación
Callie frunció el ceño al ver que el hombre sonreía. La joven trató de ser prudente y educada en medida de lo posible, pero la sonrisa idiota del hombre finalmente la rompió.
—¿Se puede saber qué es lo que le causa tanta gracia? —preguntó.
Farid parpadeó.
—Ha sido usted quien se ha subido a mi taxi, señorita —dijo.
Ella lo miró y negó.
—Yo he subido primero, usted llegó más tarde, así que, tendrá que disculparme, pero este es mi taxi —debatió.
Farid suspiró, el auto ni siquiera era un taxi, ¿Có