Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo habían pasado diez minutos cuando Israel salió del edifico como un huracán con ganas de llevarse todo por delante del coraje que cargaba. Michael y Annie estaban anonadados.
—¿Tan rápido regresaste? —Dijo Michael, Annie agregó:
—¿Si te dio la información?
—No, el miserable ese pretendía que me besuqueara con él y no lo acepté.
—Lo sabía. —Dijo







