Mundo ficciónIniciar sesiónScarlet desayunó en casa de los Satré. Ella había decidido regresar a Estados Unidos y consiguió un vuelo a las 11 de la mañana a New York.
Juan Carlos se ofreció a llevarla al Aeropuerto. Mientras llegaba la hora de abordar el avión él le dijo:
—Scarlet lamento tanto verte así de triste, ¿De verdad te duele tanto que los Salva







