Mundo ficciónIniciar sesiónAlejandro se metió a un bar, allí esperó a Chaustre, un reconocido psicoanalista que varios años atrás había sido su terapeuta, pero el hombre se enamoró de Alejandro, entonces lo remitió con un colega y se convirtió en su amigo y confidente. Él llegó al bar y lo buscó en la barra. Cuando Alejandro lo vio le dijo:
—Pensé que no llegarías nunca.
—Vine en cuanto pude. Te noté alterado cuando me hablaste por teléfono, ¿qué sucedió?
—Ángela me dejó plantado en el altar.







