Estaba sorprendida, esto era precisamente lo que me faltaba para terminar de arruinar mi día. Ahora sabía que sería la comidilla de todos los empleados durante días.
Entré en la oficina, sintiendo las miradas de todos sobre mí.
—¿De verdad está con Axel? —susurró una compañera.
—Dicen que estuvieron juntos hace años… y que él nunca la olvidó —respondió otra voz.
—¡Pero si ahora está comprometida con Eliot! —murmuró alguien más, con tono escandalizado.
Fingí no escuchar, pero cada palabra me