21| Expuestos.
Toda la tarde terminó tranquilamente, excepto porque Mael no quiso salir de su habitación. Emiliano se sintió triste, pensó que tal vez su hijo querría darle nuevamente una oportunidad, pero luego cuando observó el carrito de control remoto que él le había regalado parqueado en una esquina lleno de barro sonrió, el niño había aceptado el juguete, Tal vez eso significará algo, ¿no?
Mara era tímida, pero un poco más accesible, Sara lo dejó a solas con la niña en la sala Mientras ella los observa