La noche continuó avanzando lentamente sobre Londres.
Las luces de la ciudad brillaban más allá de las ventanas del departamento de Edith, mientras la lluvia había desaparecido por completo, dejando un silencio agradable que envolvía los edificios y las calles.
Dentro del apartamento, sin embargo, el ambiente era muy diferente.
La conversación sobre Jeremy y Diana había terminado hacía varios minutos.
Las copas de vino descansaban sobre la mesa.
Y un extraño silencio había comenzado a ins