Serena se quedó sin aliento.
Durante unos segundos olvidó todo lo que la rodeaba.
Solo existían los brazos de Elion sosteniéndola con firmeza, la intensidad de su mirada y esa sensación peligrosa de sentirse protegida junto a un hombre que podía ser tan temido por el mundo entero.
Él no le dio tiempo de pensar demasiado.
La acercó hacia él y la besó.
El beso fue ardiente, profundo y abrumador.
Serena sintió cómo su corazón comenzaba a latir con fuerza.
Había intentado convencerse de que debía ma