Elion regresó a su habitación en silencio.
Cerró la puerta detrás de él y durante unos segundos permaneció inmóvil, con la mirada perdida.
La mansión estaba tranquila, pero dentro de su mente los recuerdos comenzaban a despertar uno tras otro, como heridas que nunca habían terminado de cerrar.
Se acercó al ventanal y observó la oscuridad de la noche.
Su familia siempre había sido poderosa.
Los Fantori y los Donnati eran considerados dos de los clanes más influyentes y temidos del sur. Durante ge