Elion miró a Minnie con una desesperación que jamás había permitido que nadie viera.
Durante meses había creído que Serena estaba muerta.
Había llorado su pérdida en silencio, había sentido culpa, rabia y una necesidad de venganza que lo consumía cada día. Incluso había llegado a pensar que jamás volvería a verla.
Pero ahora...
Ahora Minnie estaba frente a él asegurando que Serena seguía viva.
—¿Qué dices...? —preguntó con la voz quebrada—. Muéstrame esas pruebas.
Minnie no respondió. Simplement