Me di la vuelta y me fui de los dormitorios, no me siguió de inmediato porque tenía que guardar su pene y acomodarse la ropa, pero al cabo de unos minutos ahí estaba, corriendo detrás de mí.
-¡VIKTORIA!
-...
No sé cómo pero yo ya había llegado hasta la salida para buscar un taxi, no conduzco porque mis padres se reusaban a que tuviera un auto, no era propio de una señorita conducir, eso decían, claro que yo desobedecía cuando estaba con mis amigos o con Vladimir.
La sangre me hervía de sólo rec