-Verás que valdrá la pena.
-Lo sé.
Sonreí, mi humor y mi apetito mejoraron considerablemente, terminamos de comer y la llevé a su hotel, antes de despedirme le pedí un favor.
-Me gustaría pedirte algo…
-Dime…
-No le digas a Emma que yo te busqué.
-¿Por qué?
Me miró con la ceja levantada.
-No quiero que sienta que me debe algo ni siquiera que se sienta agradecida, sólo estoy tratando de devolver las cosas a como estaban antes de que yo llegara a su vida.
-Está bien…
No se lo diré.
-Gracias…
Me d