Me la llevé, le di un baño y la dejé acompañar a Adam en la cocina, mientras el agua caía por mi rostro cerré los ojos y mis pensamientos se fueron directo a aquella tarde en la cocina de Adam, a aquel día en la playa, a aquella vez en la que él…
Mordí mi labio y gemí.
-Mmm…
¡TOC, TOC!
-¿Emma?
Escuché su voz llamándome, abrí los ojos y cubrí mi boca, esperaba que no hubiera escuchado.
-¿Qué pasa?
-Ya está el desayuno, Amor, Marcus y yo te estamos esperando, no tardes.
-Ya voy…
Tragué sa