POV Adam
Después de descubrir cuánto asco me tienen las mujeres que antes me deseaban, decidí que era hora de marcharme a casa.
-Chicos, tengo que irme, tengo mucho trabajo qué hacer y...
Miré mi abdomen nada plano.
-¡Ja ja ja!
¿Volviste al ejercicio?
-Sí August...
-¿A la dieta?
-Sí James.
-¿Entonces?
Preguntó August...
-Supongo que los antojos.
-Ja ja ja… Hombre, ni que estuvieras embarazado.
-...
Guardé silencio, la broma de James me dolió. Sé que era sólo eso, pero para mí era más, mucho más.
El silencio nos incomodó a todos y August terminó la conversación.
-También debo ir a casa y tú a ver a Loraine...
-Sí, ya estuve fuera mucho tiempo.
-Entonces nos vemos otro día, cuídense chicos.
Cada quién se marchó y entonces volví a casa, a mi rutina, a mi soledad.
*****
Dos meses pasaron, honestamente los sentí como dos siglos en esta casa helada, en esta cama vacía y en este corazón de piedra.
Bajé hasta la cava y revisé mis botellas, tomé una, la destapé y comencé a beber directamente d