Me fui al trabajo y estando ahí le pedí a mi secretaria que llamara a August.
¡TOC, TOC!
-Adelante...
-Hermano.
¿Para qué me has llamado?
August a diferencia de otros días lucía serio, no era típico en él cuando venía a verme.
-¿Por qué esa cara August?
¿Te sucedió algo?
-A mí no.
Levantó las cejas.
-Simplemente has andado con un humor de los mil demonios así que no sé si debo venir preparado para la guerra o para una fiesta.
-Siéntate, necesito hablar contigo.
-Antes de eso, me gust