La mujer mostró una sonrisa blanca y reluciente, no me hagan caso puede que sean ideas mías, pero su sonrisa lucía perversa.
Deseosa de comerse a Adam.
Yo levanté la ceja mientras la miraba.
Adam se aclaró la garganta, antes de que él hablara ella lo interrumpió.
-O podríamos vernos más tarde en una reunión de trabajo más privada tú y yo solos...
O si estás corto de tiempo podríamos hablarlo en este momento.
¿Te molestaría dejarnos solos un momento corazón?
Me miró como quién no está pidi