Esa noche cenamos en un restaurante que Adam había reservado, al entrar todo el mundo nos miraba, fingí que no lo notaba, pero era demasiado obvio, muchas chicas no me quitaban los ojos de encima y cuando nuestras miradas se cruzaban levantaban las cejas y rodaban los ojos.
Fuimos llevados a una mesa en la terraza de aquel restaurante, desde ahí se observaba la hermosa y tranquila playa.
Ordenamos y mientras esperábamos la cena Adam inició la conversación.
-Emma mi amor.
-Dime...
-Cuando vo