Saqué a Emma de la tina y la llevé hasta la cama, la coloqué sentada y fui por una bata, la sequé con delicadeza como si su hermosa piel fuera a agrietarse con sólo aplicar el mínimo de presión, le sequé su hermosa cabellera, sé que digo hermosa muchas veces, pero es en serio, en todos los sentidos Emma es hermosa, preciosa, bella, bonita, maravillosa, única, la amo.
-Voy a…
-Espera, voy a cambiar las sábanas gordita…
-¡Oh..!
Es…
Se quedó en silencio observando aquella mancha, no sé qué es