-¡Mmm!
Siento cortarte la inspiración amor, pero aún no me has quitado toda la ropa…
Se detuvo y me sonrió, se acercó a mí y me besó el cuello, luego me susurró al oído.
-Te dije que iba a arrancarte la ropa Emma…
-...
Me giró dejándome boca abajo sobre la cama y con sus dientes fue por mi brasier strapless, luego bajó por mi columna hasta mi espalda dejando un camino de besos que erizaban la piel.
¡PLAZ!
Brinqué un poquito cuando me dió una palmada en la pompa derecha y luego otra en la izquierda.
-Perdona mi amor, no te he preguntado si te gusta, pero moría por hacerlo, prometo que la próxima vez que lo quiera hacer preguntaré.
-¡Puedes hacerlo!
-...
No ví su rostro porque estaba de espaldas pero imagino que sonrió, hacía falta el espejo del sexo aquí.
Mis pensamientos perversos empiezan a invadir mi cabeza.
-¡¿Por qué te detienes?!
¡Hazlo de nuevo!
-Emma eres…
¡PLAZ, PLAZ!
¡MUAK, MUAK!
-¡Mmm!
¡Adam..!
Gemí, el placer que me hizo sentir al pegarme con sus palmas e