Levanté una ceja, ya sé que van a decir que soy tonta, no dudo que Adam tenga más de una secretaria que se lo quiera comer de pies a cabeza, pero yo no tengo por qué vigilar a nadie o pelear por su atención y no lo haré.
-Gracias por el consejo madre.
-En fin... ¿Desayunamos?
-Por supuesto, a eso venimos y después nos llevaremos a Emma para que se arregle y tú te quedarás arreglándote aquí.
-¿No podemos arreglarnos ambos aquí?
No me agrada que se vaya...
-Tranquilo, nosotras la cuidaremos