Con eso en mente trataría de salvar mi matrimonio, incluso si no lo lograba, por lo menos evitaría que Nath lastimara a otros.
No obstante, a pesar de la entrega de Nath, continuaba dudando de ella, me parecía extraño que de la noche a la mañana ella simplemente hubiera decidido salvar nuestro matrimonio, sería cauteloso.
Tomé una ducha y cuando terminé, la encontré acostada sobre la cama, sin nada encima, Dios era hermosa…
-¿Qué miras?
-Todo lo que me he perdido durante diez años.
-Ja ja ja, eres un travieso…
Se colgó de mi cuello y me jaló hacia ella.
-¿Por qué no te quedas en casa hoy?
-Porque no puedo, aunque me encantaría, tengo que reunirme con mis futuros chefs y no puedo aplazarlo, mi restaurante está próximo a abrir.
-Malo…
Hizo un puchero, no tenía idea de lo linda que se veía así.
-Quédate un rato…
Sólo un rato.
Me besó y me perdí en sus besos, una llamada nos interrumpió.
Me lanzó a un lado y respondió.
*
-¿Ya?
Ok.
Buena suerte…
*
Eso fue todo lo que dijo en la