-No te preocupes, no me ha pasado nada, estoy bien...
-Permíteme entonces comprarle otro café, el tuyo... Quedó todo derramado...
-Te agradezco pero no es necesario.
Negué con las manos, seguro piensa que me sentaré a su lado a beber mi café mientras me mira como perro sin dueño.
-De hecho la culpa fue mía, yo iba caminando sin mirar hacia adelante y choqué contigo accidentalmente.
Te ensucié e incluso te quemé y ni siquiera te he preguntado si te encuentras bien.
He sido una total y completa grosera.
-No te preocupes, ha sido un accidente.
No es necesario ni que te disculpes, yo estoy bien.
-Joven Keller...
Un hombre alto y grande nos interrumpió y confirmó mi peor temor, ese chico si era un Keller...
-¿Por qué escapó de nuevo?
Si la señora Alana se entera que ha escapado, nos meterá en problemas se supone que es nuestro trabajo vigilarlo, pero usted se va sin avisar, puede escapar si no se siente a gusto en el colegio, pero por favor, avísenos y lo acompañaremos.
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