-No te preocupes, no me ha pasado nada, estoy bien...
-Permíteme entonces comprarle otro café, el tuyo... Quedó todo derramado...
-Te agradezco pero no es necesario.
Negué con las manos, seguro piensa que me sentaré a su lado a beber mi café mientras me mira como perro sin dueño.
-De hecho la culpa fue mía, yo iba caminando sin mirar hacia adelante y choqué contigo accidentalmente.
Te ensucié e incluso te quemé y ni siquiera te he preguntado si te encuentras bien.
He sido una total y comp