Verla así me sacó una sonrisa no cualquier sonrisa, una sonrisa boba, Amme lo notó y se rio de mí.
-Ja ja ja ja.
¡Keller!
Te vas a babear.
No era algo imposible, Emma lucía hermosa, era una diosa, una inalcanzable.
Tragué saliva y me aclaré la garganta.
-Mmm…
Emma, luces hermosa.
-¿De verdad?
Me preguntó mientras se miraba en el vestido.
Sus ojitos bien abiertos incrédulos de lo que ella misma veía. Se sorprendía de su propia belleza.
-De verdad mi amor.
Me acerqué a ella y la miré de pies a cabeza, me encantaba. La besé en los labios, ya saben lo que viene a continuación, metí mi lengua en su boca y exploré esta mientras colocaba mis manos en sus caderas y la… manoseba.
Ustedes disculpen, pero tenía que recorrer ese cuerpo.
-Mmm…
Luego te la comes Adam.
Amme nos interrumpió.
-Emma aún no está lista.
-¡¿Ah no?!
-¡No!
-Pero si así luce perfecta.
-Ja ja ja ja.
Tonto, falta el maquillaje, es decir, hora de la magia.
Será sutil, pero coqueto, Emma es hermosa, no necesita gran cosa. No tar