Verla así me sacó una sonrisa no cualquier sonrisa, una sonrisa boba, Amme lo notó y se rio de mí.
-Ja ja ja ja.
¡Keller!
Te vas a babear.
No era algo imposible, Emma lucía hermosa, era una diosa, una inalcanzable.
Tragué saliva y me aclaré la garganta.
-Mmm…
Emma, luces hermosa.
-¿De verdad?
Me preguntó mientras se miraba en el vestido.
Sus ojitos bien abiertos incrédulos de lo que ella misma veía. Se sorprendía de su propia belleza.
-De verdad mi amor.
Me acerqué a ella y la miré de pie