-Adam, hijo.
Es tu turno de hablar...
No había preparado nada, como pueden ver, estuve metido en el trabajo todos estos días y olvidé que el compromiso implica eso.
-Mmm…
Me aclaré la garganta para improvisar. Espero no decir estupideces.
-Buenas noches, una vez más se les agradece su presencia.
Esta noche...
Me giré por completo para mirar a Emma y le tomé la otra mano con la mía.
-Quiero pedirte, hermosa Emma.
Que me aceptes.
Que me aceptes como tu prometido y futuro esposo.
Pa