-Mira estúpida, a mi hermana la vas a respetar.
Amme le mostró los puños y yo me metí entre ambas porque Amme, cuando mostraba los puños ya estaba encima de ti, no esperaba, no dudaba y si nos corrían o nos arrestaban todo sería un desastre, así era Amme, visceral.
-Amme no. No lo hagas, no vale la pena.
Además, yo ya vine aquí con Andrea, de verdad no necesito nada y si crees que lo necesito, entonces sólo dile a la señorita que te ponga todo en una bolsa, lo pagamos y nos vamos y listo.
-¿