-¿Ah no?
-No, él no me ama y ha cumplido con cada una de las exigencias de nuestro contrato prenupcial.
No sé que te dio Emma para que estés tan cegado, pero mi instinto me dice que fue ella y yo confío en mi instinto.
-Pues yo no creo que haya sido Emma, en cambio creo que puede ser tu esposo.
¿Por qué tú si puedes desconfiar de Emma pero yo no puedo desconfiar de tu esposo?
-¡Porque lo conozco desde hace diez años y tú conoces a Emma hace unos cuántos meses.
-Estás muy bien informada Nath…
-¡Ay por Dios, Adam!
¿Ahora sospechas de mi?
-No Nath, sinceramente no sospecho de nadie y preferiría cambiar de tema o terminar la llamada, ha sido un día agotador y estoy muy cansado Nath…
-Increíble, ahora dudo que haya sido una buena idea buscarte, tal vez no debí acercarme a ti.
-Nath, por favor... No es eso, es simplemente que hoy estuve a punto de cancelar ese compromiso en por lo menos dos ocasiones, estoy agotado.
Te prometo que investigaré y en cuanto tenga información segura