Capítulo 1179: Ya la perdiste
Díganme si no estarían sonriendo ustedes… Tomé uno de los brownies y lo probé, estaba delicioso y aunque no lo estuviera me habría sabido igual. Guardé la tarjeta y cerré la cajita colocándola en mi escritorio, esos brownies tenían que durarme todo el día.
****
-Buen día, Schultz.
-Buen día, jefe.
-Ven a mi oficina.
-Sí señor.
Me levanté de mi lugar y caminé hasta la oficina de Adam.
-¿Qué sucede, señor Keller?
-...
Frunció el ceño.
-Yo nunca quise que es