La joven no tardó en flotar en el centro de la piscina y mostró sus buenas habilidades para el nado cuando se movió ágil en el agua. Se quitó el cabello de la cara y abrió grandes ojos para buscar a Lucca.
Se había quedado caliente con su confesión, pero el agua helada la enfrío completa en cosa de segundos.
Desde la distancia, el hombre se rio cuando la vio flotar. El vestido también se le había levantado y emergía en el agua. Ella se tragó la vergüenza que su torpeza le causaba y se quitó el