Vivian
Despertó con la vibración insistente del celular sobre la mesa de noche. Aún medio adormilada, tanteó el aparato y parpadeó contra la luz de la pantalla. Una serie de notificaciones llenaba el display. Todas de Eduardo.
“Firmé el acuerdo.”
“Hice algunas modificaciones.”
“Recibirás diez millones de indemnización cuando el divorcio se concrete, en cualquier circunstancia.”
El corazón se le apretó. Era como si cada frase fuera un golpe en el estómago. Los dedos le temblaron cuando escribi