Eduardo
Eduardo estaba en su oficina, entre reuniones, con la mirada fija en los titulares que se esparcían por las redes sociales.
“Famosa pintura Horizonte Silencioso, de Víctor Alencar, involucrada en escándalo de falsificación.”
“La galería del pintor Matheus Azevedo es acusada de vender obra falsa.”
Por un instante, casi sonrió.
El pintor carismático, el favorito de la crítica, finalmente tropezando.
Era feo admitirlo —y él lo sabía—, pero una sensación mezquina de satisfacción lo recorri