Doce años antes…
Vivian
Eduardo seguía frío.
Frío y distante, como si todo lo que hubiera pasado entre ellos no fuera más que una ilusión de su mente. A veces, Vivian se sorprendía preguntándose si él realmente existía — si aquel chico que había arriesgado su propia vida por ella el invierno pasado era el mismo que ahora apenas la miraba en el pasillo.
El chico que, por un breve instante, había dejado el corazón al descubierto, parecía haber desaparecido. En su lugar, quedaba un Eduardo aún más