Parte 1: El Descubrimiento
El baño del apartamento en Lisboa estaba en silencio, excepto por el sonido distante de la ducha encendida en la habitación de al lado.
Vivian sostenía la prueba de embarazo con las manos temblorosas, los ojos fijos en las dos líneas rosas que aparecían con una claridad innegable.
Positivo.
Su corazón se aceleró.
No era solo positivo: era incuestionable.
La farmacéutica le había advertido que las pruebas muy tempranas podían dar resultados engañosos, pero Vivian ya ll