Siendo sincera consigo misma y con su interior, tiene sentimientos encontrados: está ansiosa y entusiasmada por encontrarse de nuevo después de varios días sin verse. Por primera vez, pudo elegir el lugar del encuentro y la hora de la comida, no es un logro mayor pero con el tiempo, asegura poder convencer al mafioso para hacer lo que ella quiera.
Ojalá ese día llegue más pronto que tarde.
Adara tiene que admitir que siente algo de fascinación por él, curiosidad algo enferma por parte de ella.