Tengo esperanza o podría no vivir (La isla del doctor Moreau, H.G. Wells)
Llegaron a un aparcamiento con jardín lateral y frontal, ambos lados adornados con estatuas grandes, había tres o cuatro coches en toda la extensa área. Esa debía de ser una entrada exclusiva para toda la familia Romanov.
Cuando bajan lentamente del coche el mafioso rubio vuelve a extender su mano en una invitación silenciosa, Adara no pudo evitar comparar su terror a las piscinas, mares, ríos o cualquier masa de agua gig