El día en que sea posible para la mujer amar no por debilidad sino por fortaleza, no por escapar de sí misma sino para encontrarse a sí misma, no para humillarse sino para reafirmarse; ese día el amor será para ella, como es para el hombre, una fuente de vida.
Simone de Beauvoir
Chilló como rata cuando él se inclinó depositándola en su cama. En el tiempo que le tomó mirar alrededor de la habitación extraña para ella, él ya se había quitado la camisa y el saco del traje, presionó una rodilla en