Sentí que me caía el estómago a los pies.
—Ayer… —susurré—. Ayer yo no estuve con él. Me fui a cenar con mis compañeros. Y cuando llegué… estaba solo, con un whisky, mirando por la ventana. Discutimos porque se sintió rechazado. Y yo… pensé que era por el trabajo.
Elena me tomó la mano por encima de