Capítulo 77
La noche en el Salón Miramar se desplegó como un sueño lento y brillante. Después de las fotos con la prensa y el abrazo de Elena en la entrada, Sebastián me guio por el salón con una mano firme en la parte baja de mi espalda. El vestido de seda susurraba con cada paso, captando reflejos dorados de