Capítulo 178
El olor a tomate y orégano flotaba por toda la cocina. Sebastián removía la salsa con movimientos lentos, casi mecánicos. Se había puesto el delantal floreado de mi madre y, en cualquier otra situación, me habría hecho reír. Pero ahora solo podía pensar en esa vibración del teléfono y en cómo su car