Pagué el vino y salí detrás de ella.
La calle estaba más fría, pero ya no me importaba. Caminamos rápido, girando por callejones que olían a orín y a ajo frito. Léa hablaba sin parar, de su ex que la había dejado por una influencer de TikTok, de su trabajo como ilustradora freelance que apenas le d