Mariano se había levantado de la siesta, cuando abrió sus ojos lo primero que vio, fue a Carina dormida frente a él, dormía como un ángel y a él le dio ternura, aunque no recordarla fuera un infierno.
La dio un beso en la mejilla y se levantó con cuidado, se metió en el baño, encendió la llave de la ducha.
Su cuerpo se relajaba poco a poco al sentir el calor, el vapor, del agua caliente, empañaba el baño, había tanto vapor, que no se había casi nada.
Después de decirla tantas veces que una muj