Sarah Bodremon
Despierto y el olor a colonia de hombre y huevos revueltos me estruja el estómago. Acomodo las sábanas blancas, estoy totalmente desnuda y algo marcada por todo lo que pasó anoche.
Antonio entra a la habitación con un pijama y una bandera en manos. Me sonríe y coloca la bandeja en el piso, al tiempo que me hace gestos de que vaya con él. Lo dudo unos segundos pero me levanto, me envuelvo en la sábana y me siento frente a él. No deja de mirarme y trato de ignorarlo, tomo un tro