Antonio Ramos
Les unos correos en mi teléfono mientras tomo una cerveza. Este lunes tengo una reunión bien extensa. Hay cosas aún por organizar en la empresa y debe ser mejor antes que nunca. Dejo mi celular reposar a mi lado y peino mi cabello con frustración.
El timbre suena y me parece extraño. No espero a nadie y ni siquiera me avisaron. Voy dudoso a la puerta y la abro. Mi hijo Nicolas se abalanza sobre mi muy feliz y lo tomo en brazos anonadado. Me besa la cara y me dice cuanto me ama. L