Mundo de ficçãoIniciar sessãoSarah Bodremon
La primera embestida fue cargada de deseo y lujuria. Sus manos se aferran a mi cintura dándome a entender que se siente posesivo. Me aferro a las sábanas dejando que el placer se apodere de mi. Sus movimientos, sus jadeos, su cuerpo es muy excitante. La forma de mirarme mientras su erecto miembro entra y sale es lo mejor. Estoy empapada y como no estarlo con semejante hombre montándome como mejor sabe.
Según y







