El aire fresco del atardecer los rodeaba. Los pájaros volaban sobre ellos. El sonido de la suave turbulencia del agua. La caricia del viento sobre su piel como refrescante.
Dos enamorados caminaban por la playa, en dirección al bosque que conduce al Palacio.
Un hombre grande y poderoso, vestido de oro y rojo, con el pelo oscuro recogido en una pequeña horquilla en la nuca. Y una mujer con un vestido gris liso pero bien planchado que se abollaba en la parte central debido a su vientre hin