Al siguiente dia, en la mansión, Lucas seguía lidiando con la atención de Yazmín y Layla. Ambas habían regresado con la excusa de visitar a Elena, a su tío, a su primo, y hasta el perro, pero rápidamente se centraron en él.
—Lucas, ¿te gusta más la playa o las montañas? —pregunta Yazmín, intentando iniciar una conversación, mientras comparten una taza de té.
—¿Playa? —interrumpe Layla, riendo—. Por favor, Yazmín, míralo. Seguro prefiere algo más emocionante, como el esquí o el alpinismo.
Lucas,