El aeropuerto de Abu Dabi estaba lleno de vida y movimiento. Entre los viajeros apresurados y las familias que se reunían con sus seres queridos, Elena esperaba ansiosa junto a Hades. Vestía un vestido ligero en tonos beige, ideal para el clima cálido, mientras revisaba su teléfono cada pocos minutos.
—¿Nerviosa? —pregunta Hades, apoyándose casualmente contra la barandilla mientras la observaba.
—No exactamente. Es solo que no la veo desde hace dias. Leila y yo somos como hermanas —responde Ele